Los propósitos de Año Nuevo … Año nuevo, vida nueva. El comienzo un nuevo año es el momento elegido por muchos de nosotros para plantearnos nuevas metas y objetivos, destinados a mejorar la salud o la calidad de vida. Entre estos objetivos se suele encontrar el deseo de abandonar el consumo del tabaco o alguna otra droga.
Son objetivos y metas que frecuentemente hemos intentado con anterioridad y que por una razón u otra no hemos alcanzado todavía, pero que año tras año volvemos a plantearnos, ya sea para sentirnos libres, por miedo a la enfermedad o por los problemas familiares y/o laborales que el consumo está provocando.
Estas razones son habitualmente las que nos motivan para dejar de consumir; pero muchas veces después de unos primeros momentos de energía y fortaleza aparecen las dificultades, dificultades que no nos habíamos planteado o que son mayores de lo que esperábamos. Unas veces, es la sensación de nerviosismo, intranquilidad e incluso irritabilidad que aparece cuando falta la dosis habitual de nicotina, alcohol, cocaína, cannabis u otra sustancia: es el síndrome de abstinencia de la adicción. Otras, es el aumento de peso no deseado, y muchas otras puede ser el sentimiento de pérdida, tristeza, soledad y desánimo que surge cuando perdemos a ese “compañero” que durante años nos ha acompañado en nuestro día a día y que nos ha permitido sobrellevar los problemas y los momentos de estrés o ansiedad. También es frecuente que tras un periodo de completa eficacia vayamos sintiéndonos paulatinamente muy seguros, cómo si nuestro objetivo ya estuviera logrado definitivamente, lo que inconscientemente nos conduce a disminuir el nivel de alerta y, un día, en una situación inesperada o aparentemente sin riesgo, surge un deseo que no somos capaces de controlar. Hemos fracasado en nuestros propósitos de Año Nuevo.

Por cualquiera de esos u otros motivos surgen las dudas y entonces nos planteamos si realmente son tan importantes los riesgos de seguir consumiendo, si merece la pena el esfuerzo, si no me habré precipitado, etc., lo que nos lleva a realizar algún consumo aislado o incluso a probarnos para ver si somos capaces de controlar, lo que conduce casi irremediablemente a una recaída, y a su vez a reconsiderar la decisión inicial, a buscar justificaciones y excusas para retrasarla o simplemente olvidarnos de ella y no porfiar.
Fracasar a la hora de intentar un objetivo no significa que este no estuviera fundamentando en una decisión firme y seria, ni tampoco que alcanzarlo sea imposible, más al contrario, desde el punto de vista médico, fracasar y necesitar varios intentos suele ser lo habitual, son pasos o etapas necesarias para aprender y finalmente conseguir alcanzar la metas que nos hemos propuesto y que, si persistimos, seremos capaces de lograr, pues indican que existe la perseverancia necesaria para abandonar ese hábito, esa enfermedad, esa adicción que nos esclaviza progresivamente y que mantenemos a pesar de todos los problemas que nos genera.

El fracaso es una manifestación de que no siempre es fácil conseguir un objetivo; para lograr alcanzarlo es preciso tener muy claros los motivos por el cual lo deseamos, ya que esos motivos serán el “motor” que nos permitirán afrontar los momentos difíciles y proporcionarán la fuerza necesaria para seguir y no abandonar en las situaciones de deseo y duda, pero también es necesario anticipar y conocer en detalle las dificultades que nos vamos a encontrar a lo largo del proceso, porque así podremos organizar un plan estructurado para abordarlas y también modificar aquellos estilos y hábitos de vida que conducen a la recaída.
Cuando consumir una sustancia es ya un problema, abandonar su consumo es lo mejor que podemos hacer por nuestra salud, es una decisión que va a cambiar nuestra vida para mejor, pero si nos lanzamos a conseguirlo sin haberlo analizado y planificado detenidamente, en muchos casos resultará muy difícil de lograr.
Si lo ha intentado y aún no lo ha conseguido busque ayuda especializada. Con la medicación adecuada, esfuerzo, experiencia y las técnicas necesarias para afrontar de manera eficaz las situaciones de ansia y deseo, más del 70% de los que lo intentan lo consiguen. Merece la pena y por fin habrá cumplido uno de sus propósitos de Año Nuevo.
Dr. García Basterrechea
Doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad de Murcia
Especialista en Medicina Interna por la Universidad de Murcia